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domingo, 27 de septiembre de 2009

Sigo empeñado en conseguir DVDs legales y es cada vez más difícil

¿Soy un iluso? Le he comprado a mi hijo varias películas infantiles y he comprado clásicas para mí. Todas ellas legales, en sus cajas selladas y en ventas oficiales de videos.

¿Pero qué me está pasando últimamente? No consigo los títulos que busco. No encuentro películas que quisiera comprar para poder ver una y otra vez.

La explicación está en la explosión de la piratería de DVDs. Acá la nota de Clarín sobre el avance de la piratería que funde videoclubes.

Extraigo los siguientes comentarios de la nota:
Marcos Rago, de la Cámara Argentina de Videoclubes, estima que el número de películas oficiales alquiladas se derrumbó a casi la mitad desde el 2007 hasta hoy. “Y la gente ve cada vez más películas en su casa; eso se deduce de la gran cantidad de reproductores de DVD que se venden”

Otro dato que confirma la crisis es que en los últimos meses desaparecieron Gativideo y LK-Tel, dos importantes distribuidoras de películas del mercado local.

En el sector no tienen dudas de que la piratería es la gran causa de todos estos males. Datos que maneja la UAV señalan que mientras se estanca el número de copias de películas legales distribuidas, las importaciones de DVD grabables se multiplicaron por cien entre 2004 y 2008.

En la UAV dicen que si bien la piratería a través de Internet es un frente a atender, las películas que “se bajan” no representan el mayor inconveniente. “El problema más grave son las bandas delictivas que consiguen un DVD original y lo replican a gran escala”, explican en la UAV. En esas organizaciones, el “mantero” (el que vende en la vía pública) es sólo el último eslabón de la cadena. “Por eso, en los raros casos en que la Policía levanta algún puesto, el vendedor siempre pide el acta de decomiso; es para probarle a su jefe cuál fue el destino de la mercadería”, cuentan en la UAV.

No me interesa “bajar” películas de Internet cuando las puedo conseguir legales. Lo hice antes, hace unos años, con videos para mi bebé y también lo hice sobre todo con “incunables”, cosas que no hay forma de conseguir comercialmente (* a mi modo de ver, este es un caso especial). Desde hace mucho tiempo compro lo que quiero ver. Y si no lo puedo comprar, estando disponible comercialmente, prefiero no verlo. (*) Caso especial: La excepción siguen siendo los “incunables”, aquellas películas, temas musicales o libros que no serán ya editados por nadie y que ya no hay forma de conseguir comercialmente (uso este adjetivo a falta de alguno mejor; si alguien tiene uno más adecuado a mano, lo agradeceré).

¿Por qué legal?
¿Por qué compro cosas que puedo conseguir en forma gratuita? ¿Por qué pago entre $25 y $45 por un DVD que puedo conseguir por $5 en la calle, de manos de un pirata? Es una cuestión personal, es una decisión que yo he tomado y que no tengo empacho en explicar:

Para dar las gracias.
Cuando miro Madagascar 1 y 2, Kung Fu Panda, Cars, Vecinos Invasores (Over the Hedge) y tantas otras por el estilo, me da tanto gusto, me causa tanto placer ver el amor y el profesionalismo que sus creadores pusieron en esos trabajos que siento que debo retribuirles de alguna forma todo el valor que ellos me proporcionan en esos productos. Mi única manera de devolver algo, de darles algo a cambio, es pagando por los DVDs originales. No sé cuánto de eso les llegará y cuánto queda en el camino. Pero siento que hago lo correcto, siento que agradezco fehacientemente.

Lo mismo con la música. Compro música. No siempre lo hice, y de esas cosas que ya no puedo conseguir comercialmente, he decidido conservar mis copias. Pero he llegado a la decisión de comprar todo lo que me gusta y quiero tener. Y así, por ejemplo, acabo de comprar el DVD de Hell Freezes Over de Eagles. Y ya tenía el CD original del mismo álbum. Y ambas cosas podía conseguirlas en forma pirata, tengo un amigo dueño del DVD y el CD se puede bajar de Internet. Pero quien haya escuchado ese álbum quizás coincida conmigo en que los autores e intérpretes son unos tipos únicos, que imprimieron en ese producto una generosidad de espíritu que trasciende su finalidad comercial. Y yo quiero agradecer. He escuchado Hell Freezes Over más de quinientas veces, estoy seguro de que no exagero. Desde hace un mes, también lo puedo ver en mi reproductor DVD. Es maravilloso. Y pude agradecer de hecho, pagando por un CD y un DVD.

Hay películas y películas. Las hay mediocres, buenas y excepcionales. Cuando uno ve muchas veces (cosa que sucede cuando se tiene hijos chicos) películas como Kung Fu Panda, Cars, u Over de Hedge descubre en ellas detalles que exceden el compromiso profesional. Estas películas van más allá de la realización de un producto comercial excelente. Tienen amor adentro, amor por la profesión, por el trabajo entregado y por el resultado.

Y yo quiero dar gracias por ese cariño que mi hijo y su padre reciben.

9 comentarios:

Rodolfo Ruiz dijo...

El tema de la "piratería" es algo que no tiene solución, de hecho solo los de nuestra edad entendemos de qué están hablando. Si le preguntás a un chico te va a mirar con cara de desorientado diciendo "pero si está disponible en interntet, de qué me estás hablando".
Creo que no se trata de perseguir a los piratas, sino entender que el modelo del negocio cambió, y ya no hay vuelta atrás. Será vendiendo a pocos centavos el download, cobrándotelo en el abono de internet o repartiendo películas y música gratis y ganando dinero de otro lado, no lo se, pero sí se que no se puede detener algo que ya es mucho más que una bola de nieve.
"Cocodrilo que se duerme amanece cartera" dice el refrán. Pues creo que LK-Tel y Gativideo amanecieron cartera y zapatos, mientras otros inventaron otro negocio.
Que gane el mejor.
Abrazo,

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

OMG, That was fast!

Me había quedado pensando en modificar un poco el post subrayando alguna intención y quitándole foco a otra cuando me llega tu mail :-D ¡Qué bárbaro!

Sí, creo que tenés razón en que es algo de nuestra generación, el concepto de "piratería". Que los que tienen hoy menos de 30 ni se lo plantean. Un temón.

De hecho se presenta frecuentemente en los foros de FOSS (Free Open Source Software) en donde los autores les dicen a los usuarios que "qué joraka se creen" y "que si piensan que todo es gratis en la vida" y cosas por el estilo.

Y entonces el debate sobre el FOSS es interminable, porque la gente no entiende el concepto de vender servicios alrededor de algo que crece "comunitiariamente" (Wikipedia alike).

Creo que tenés razón al decir que "el modelo de negocios cambió". Quisiera vislumbrar el cambio, entenderlo y quizás, hasta con un poco de suerte, aplicarlo.

Después de todo, no quiero amanecer cartera... ;-)

Omar dijo...

De aquí, yo creo que hay dos temas.

1.- Los que no tuvieron esa sensación de querer un vinilo y no dormir hasta poder conseguirlo, mientras se repetía en la memoria de uno lo que creía haber escuchado del mismo, no podrán entender de que se habla acá.
Llegar a la casa con el trofeo en la mano, abrirlo cuidadosamente con las manos temblorosas de la ansiedad y, cual reliquia del mismo Cristo, ponerlo en el toca disco para escuchar la sublimidad hecha plástico, es cosa que no regresa.

2.-Internet ha cambiado tantas cosas en la vida diaria y lo que vendrá, que mucha gente no se da cuenta que el modo de hacer las cosas, que hasta ahora fue exitoso, ya no lo será más en breve.
También, es cierto (como con los cigarrillos) que los grandes capitales querrán hacer rendir su inversión hasta el último día posible. No hay que olvidar que gran parte de la riqueza del mundo se encuentra directamente involucrada en estos temas.
En esta categoría caben sobre todo los bienes intelectuales (libros, música, películas y etc.)Incluso los contenidos de la telefonía, la TV, la radio, los diarios y el cine se están viendo independizados de sus medios técnicos que son afectados sin poder lograr, hasta ahora, una solución sostenible en el tiempo.
Y aquí es donde está la gran oportunidad para el que sepa ver el modo que a futuro puedan tener este tipo de bienes.
Inclusive, por mucho que les pese a las editoriales, las discográficas y otros, se está vislumbrando la posibilidad de que el autor pueda interactuar intelectual y comercialmente directamente con su público, obviando toda la cadena de intermediarios que viven de agregar un valor actual, pero innecesario en el futuro.
¿Cuál será el valor agregado que se le pueda ofrecer a los autores para que lleguen a sus lectores, espectadores y etcéteras?
El que sepa esto, tiene una mina de oro entre manos.
Un abrazo para todos

Omar dijo...

Se me escapó comentar que el placer de escuchar un disco en el primero de los casos planteados arriba, era infinita mente superior a bajar un mp3, y esto no tiene que ver con la calidad musical o técnica de la obra-

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

@Omar: ¡Vinilo! Qué loco, qué viejo que sos... jejeje...! Yo también compré discos de vinilo, debo reconocerlo. Debo haber sido el último en hacerlo ;-)

Es cierto, tal cual lo dice Rodolfo, el que descubra y ponga en funcionamiento la forma acertada de conectar a autor y destinatario de una obra (película, música, libro, fotografia u otra), ese tipo habrá dado en el clavo. Y las distribuidoras actuales desaparecerán. Parece que no hay marcha atrás.

Una anécdota personal: En el año 2000 iba caminando por el Paseo de La Plaza, en Buenos Aires (sobre Av. Corrientes) con mi jermu y dos matrimonios amigos, los pampeanos y los neuquinos. Mientras caminábamos pasamos frente a una disquería y sonaba un tema desconocido para mí. Así nomás, de improviso, me dí media vuelta, retrocedí hasta la disquería, entré y me compré mi primer CD de Loreena Mckennitt (The Book Of Secrets). Salí chocho, con mi bolsita conteniendo mi CD, sólo para encontrarme con la sonrisa simpática de mis amigos, que me dijeron... "¿Qué hacés, comprando CDs?". En honor a la verdad, creo que lo que más los "espantó" fue la impulsividad de mi compra ;-)

Manalvi Jr. dijo...

Al asunto tangencial del vinilo: pueden irse alegrando, ya que recuerdo cuando yo escuchaba un tango de Gardel en disco de pasta y tenía que cambiar la púa (una aguja cortita, con regulador de profundidad) cada dos o tres reproducciones. Y sigo respirando...
MJQ

Anónimo dijo...

¿Quienes serán los que realmente se ven afectados por la piratería? ¿Conocen algún artista que haya dejado de laburar como músico porque se bajaron tanto el disco de internet de forma ilegal que no pudo pagar más el alquiler? En cambio, yo conozco artistas que han saltado a la fama gracias a que mucha gente se bajó discos de forma ilegal o vieron algunos videos en youtube de la misma forma.

Si la piratería fuera un problema tan grande yo supongo que ya nadie haría o produciría peliculas porque no sería conveniente, sin embargo, tampoco veo que eso pase, al contrario, la industria no para de crecer.

Alguno cree que microsoft, por ej, perdió plata debido a la piratería???....

Basta de hacerles el negocio a las grandes empresas que lo unico que hacen es explotar a los artistas y nos hacen pagar precios elevadísimos por su arte.
Asquerosos intermediarios....

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

@Manalvi Jr., ¡Jajaja! Y lo que verás todavía! ;-)

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

@Anónimo,

De acuerdo: Los artistas -músicos en tu ejemplo- no van a dejar de laburar por la piratería. El caso de los músicos y quizás también los escritores es particular en mi opinión porque ellos sí disponen ahora, gracias a Internet y a los nuevos canales de distribución -más directos-, de la posibilidad de entregar su producción al consumidor final sin tanto intermediario y con una porción mucho mayor del precio de venta. Creo que es la tendencia, tal como lo señalan @Rodolfo y @Omar más arriba. Además, me parece genial, qué querés que te diga. Al artista, a él, es quien quiero dar las gracias en definitiva.

En relación a las películas la cosa no es tan sencilla todavía, porque los canales de distribución siguen jugando un rol muy importante. Y no veo otra forma de hacer llegar mi dinero (mi agradecimiento en cash) a los autores -actores, dibujantes, guionistas, productores, etcétera- de las películas, que no sea comprando un video legal. Ahí sí que la piratería me parece un gol en contra. Estoy abierto a recibir otros puntos de vista en este tema, algo que quizás no haya visto.

En relación a Microsoft y la piratería, ya todos sabemos que el software pirata es un canal de promoción alucinante. Y aunque ellos no lo digan -no pueden hacerlo- les conviene muchísimo que se pirateen sus productos. Muchos de los usuarios piratas luego compran. Lo sé porque desarrollo software y cuento con los piratas como canal de distribución (dentro de ciertos límites, jeje ;-)

El negocio de las grandes empresas distribuidoras, citando de nuevo la idea de @Rodolfo y de @Omar, ha cambiado. "Cocodrilo que se duerme amanece cartera" dice @Rodolfo, y tiene razón. No tengo ni idea cómo serán los nuevos canales de distribución para que el producto de los artistas nos llegue a los consumidores y nuestro pago a ellos. Puedo imaginarlo, por lo que se va viendo, pero la realidad va tomando forma solita, más allá de nuestras elucubraciones. Ahora, a no dejar de tener en cuenta que sin estos intermediarios, antes de Internet, los "doble casetera" y las fotocopiadoras, no teníamos música, no teníamos libros. ¿O me equivoco? Fueron útiles. Gracias. Chau.

Coincido absolutamente en que su participación en el mercado -la de los intermediarios- cambiará radicalmente en el futuro cercano. Y quizás desaparezcan muchos de ellos.

Entonces, concluyendo: ¿Cuándo me molesta la piratería? Cuando no le brinda un valor agregado al artista, creador, productor, hacedor. En las películas esto es casi 100% real. En la música y la escritura, va cambiando. En el Software es otro juego, a mi modo de ver no entra en las variantes anteriores.

¡Gracias por tu comentario!