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jueves, 28 de agosto de 2008

El plan de vida diferido

Estoy incluyendo en este post extractos casi textuales del libro "El monje y el acertijo", de Randy Komisar. Ese libro cayó en mis manos en el año 2005 (me lo regaló Marcos S.) y desde entonces algunos de los conceptos que encontré en él han resonado persistentemente dentro mío.

Como decía, citaré desde aquí en adelante al autor en forma directa, aunque no lineal (son párrafos de varios capítulos), para exponer un concepto que me ha parecido sumamente útil, el del «plan de vida diferido». Él comienza vinculándolo con el concepto de los planes de seguro de retiro:

"A cambio de recibir la suma asegurada total del plan, es preciso dividir la vida en dos partes diferenciadas:
  • Paso uno: haz lo que tengas que hacer
    luego, a la larga...
  • Paso dos: haz lo que quieres hacer.
"La versión más difundida de este plan es trabaja y luego jubílate (suponiendo que vivas lo suficiente para retirarte) y después dedica tu tiempo a tu pasión. Mucha gente piensa que volverse rico de la noche a la mañana es el camino más rápido para superar el primer paso.

"En los instantes decisivos de mi vida, siempre ha sido útil plantearme una pregunta sencilla respecto a lo que estaba haciendo en ese momento: ¿Qué se necesitaría para que estuviera dispuesto a dedicar el resto de mi vida a ello?

"La diferencia entre motivación y pasión es crucial en estas etapas. La pasión lo atrae a uno hacia algo que no puede resistir. La motivación lo empuja hacia algo que uno se siente obligado o compelido a hacer. Si uno no sabe nada acerca de sí mismo, no reconoce la diferencia. Una vez adquirido un conocimiento mínimo, es posible expresar nuestra pasión.

"Hay en ello mucho más que el deseo de alcanzar cierta meta o recibir un beneficio, y no se trata de cuotas, gratificaciones o cobrar al final. No se trata tampoco de ganarles a los demás. Eso es motivación.

"En el plan de vida diferido, la motivación nos impulsa a concluir el primer paso. El segundo, la vida diferida, es el hogar de la pasión. Esperamos y suponemos que al llegar allí podremos reavivar nuestras pasiones en nuestros propios términos. Si es que llegamos allí.

"La pasión está en la identificación que experimentas cuando el trabajo que realizas expresa quién eres. Sólo la pasión te ayudará a salir a delante en épocas difíciles.


Los riesgos

"En el plan de vida diferido uno pospone tomar riesgos en lo que más le importa; eso se hará después, cuando le llegue su momento. ¿Qué pasaría si trato de fundar una empresa basada en lo que de verdad me importa y ésta fracasa? ¿Qué pasaría si el mundo me dijera, pese a haber entregado mis mejores esfuerzos, que lo que más inspira mi pasión no es lo suficientemente interesante?

"Al iniciar una nueva empresa es inevitable enfrentar riesgos: el emprendimiento puede fracasar. Existen riesgos dados por el entorno y por la naturaleza del emprendimiento, son los riesgos empresariales. Este tipo de riesgos puede reducirse en un 15% a 20% si eres brillante y otro 15% a 20% si trabajas veinticuatro horas al día. El restante 60% ó 70% del riesgo estará siempre presente y absolutamente fuera de tu control.

"Pero, más allá de los riesgos empresariales, nunca hay que dejar de tomar en cuenta los riesgos personales, que a veces son mucho más significativos. Estos incluyen el riesgo de trabajar con gente que uno no respeta; el riesgo de trabajar para una compañía cuyos valores no sean congruentes con los propios; el riesgo de comprometer lo que es importante; el riesgo de hacer algo que no nos interesa y el riesgo de hacer algo que no nos expresa, o incluso contradice quién es uno. Y luego está el riesgo más importante de todos: el de pasarse la vida sin hacer lo que uno quiere con base en la posibilidad de comprar la libertad para hacerlo después.


La definición del éxito personal

"Considerar los riesgos personales nos obliga a definir el éxito personal. Es muy posible que descubramos que el fracaso empresarial que evitamos y el éxito empresarial por el que luchamos no nos lleva a alcanzar el éxito personal. La mayoría de nosotros tenemos ideas del «éxito» heredadas de otras personas, o hemos llegado a adoptar esos conceptos desde la primaria y la universidad hasta nuestras carreras. Constantemente nos juzgamos con base en criterios que otros han impuesto y nos comparamos con otros en su juego.

"Hay que trabajar mucho, trabajar apasionadamente, pero aplicar nuestra posesión más preciada, el tiempo, a lo que es significativo para cada uno. ¿Qué está uno dispuesto a hacer el por el resto de su vida? no significa, textualmente, ¿qué va a hacer uno por el resto de su vida? Esta pregunta sería absurda, en virtud del carácter inevitable del cambio. No, lo que se está preguntando en realidad es, si tu vida terminara de repente y de manera inesperada mañana, ¿estarías en posibilidad de decir que has estado haciendo lo que de verdad te interesaba hoy? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por el resto de tu vida? ¿Qué se necesitaría para hacerlo en este momento?"

8 comentarios:

Unknown dijo...

Hola ale! tenías razón y sí que me gusta, y se parece mucho a una entrada que yo publico ya nomás. Me sacó las palabras el tipo.
Pero hay una cosa, todos los riesgos, el 60% restante sí se puede "evitar" de cierta manera. Si aplicas "hakuna matata" (sin preocuparte) y así si que logras mucho. Si fracasas igual, siempre se puede volver a empezar, restituyendo el error que cometiste antes. Sin embargo, el último de los riesgos y el máss importante, es la perdición. Nunca lograr seguir la pasión es muy grave. Pero si a último momento sigues tu pasión y la disfrutas por tan sólo un día, morirías feliz.

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

Hola Sobrino!

Gracias por tu mensaje. Me alegra que te gustara el post, me costó un poco componerlo utilizando sólo las palabras del autor.

Por lo que decís, entiendo que la forma de "evitar" ese 60% de riesgo restante sería aplicar el "hakuna matata". Mmmm... No sé. El riesgo está allí, no lo digo yo, lo dicen los que dicen que saben.

Quizás "hakuna matata" sea una herramienta útil a la hora de "procesar" el resultado de los riesgos, cuando éstos implican fracasos de algún tipo.

En relación a este tema encuentro muy interesante jugar con las ideas que expone Amomio en su comentario del día 26 de Agosto en el post "No hay peor ciego...".

Es como para meditar, meditar y re-meditar y luego de un tiempo ver qué se puede aportar. ;-)

Abrazo!

Anónimo dijo...

¿Cuál es la medida del éxito?

La verdad es que no lo sé, pero propongo para elaborar un índice que nazca de nuestro interior, en función de nuesttra satisfacción y tranquilidad.

Un abrazo

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

Hola Omar!

En respuesta a tu pregunta, extraigo un par de frases del artículo:

"¿Qué estarías dispuesto a hacer por el resto de tu vida? ¿Qué se necesitaría para hacerlo en este momento?".

Según lo propuesto por Randy Komisar, entonces, la medida del éxito estaría dada por una respuesta a esas preguntas expresada en el siguiente tono:

"Estoy haciendo lo que estaría dispuesto a hacer el resto de mi vida. Lo estoy haciendo ahora. Y si mi vida terminara de repente y de manera inesperada mañana, estaría en posibilidad de decir que he estado haciendo lo que de verdad me interesaba, hoy".

Esto, siguiendo el lineamiento propuesto por el artículo. Luego podemos poner más detalle, siguiendo tu sugerencia, en elaborar un índice que nazca de nuestro interior y que sea función de nuestra satisfacción y tranquilidad. Pero... una vez que uno puede ofrecer una respuesta como la de arriba, ¿hará falta un nuevo índice?

Qué te parece?

Abrazo!

Anónimo dijo...

éxito.

(Del lat. exĭtus, salida).


1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.

2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.

3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.




Real Academia Española © Todos los derechos reservados.

Todo depende de la acepción a la que te parezca mejor adherir :)

Saludos

Anónimo dijo...

Motivación teológica: Yo soy El Camino, La Verdad y La Vida. Es decir: Por mi transitas, yo contengo la respuesta a tus incertidumbres, y de mí emana el poder vital.
Eso es el éxito. Ser todo eso y a la vez. Pavada de motto el de este muchacho. Que plan diferido ni que ocho cuartos.

Con todo respeto Sr. AQA, considero que hay fracasos de los que no se vuelve, y riesgos cuya estrategia de contingencia es la vida misma.
No importa qué estuvo Ud. haciendo la última hora o día de su existencia, y si en ella fue feliz.
El éxito, la felicidad, la alegría, son simples oscilaciones analógicas de nuestro orbitar. Lo que para unos es goce, para otros será martirio.

Por lo tanto, uno siempre queda bien con uno mismo y los demás relativizando tanto los conceptos. Ud. debe ser consultor amante del "It depends...".

Su vida no es sólo lo que Ud. está haciendo ahora, ahorita, en caso de que lo esté por agarrar desprevenido el estertor último.

Convénzase, la vida lo lleva a flotando a discreción como panadero en el viento. A duras penas Ud. cae sobre algunas praderas a descansar y cree, en ese momento, que fue su decisión.

Su gen es irrevocable: ya está programado para evolucionar como lo hará, con pequeñísimas variaciones.

Y no me venga con que el destino se lo forja uno. Sobre eso no discuto.
El destino sin duda que está prefijado: intrascender. Lo único cierto, estimado Sr. AQA, es que desde que nacemos, comenzamos a transitar el irrefrenable camino hacia el trágico destino final. Tarde o temprano.
En el camino, escribimos blogs para ahuyentar los malos espíritus de Lovecraft, y su maldito Necronomicón.
May the force be with You.

Alejandro Quiroga Alsina dijo...

Estimado I Me Mine,

Primero: Disculpas por la demora en la respuesta.
Segundo: Si me lo permite, qué cantidad de dislates, ¡todos juntos!
Tercero: Voy a referirme a cada uno de sus párrafos, porque la verdad es que el tiempo que usted invirtió en comentar en este post lo amerita:

a) "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Eso es el éxito, ser todo eso y a la vez". Creo entender, de sus palabras, que sugiere que la frase de Jesús sea aplicada literalmente a la existencia de cualquier ser humano. Es decir, que cualquier ser humano pueda decir "Yo soy el camino, la verdad y la vida", ¿no?

No estoy seguro de que haya sido el sentido original de esas palabras, o la intención de Jesús al decirlas, pero ¡qué interesante propuesta! Me ha dejado con la boca abierta. Me parece simplemente genial. Amerita seguir trabajando el concepto en esa dirección. Gracias por este aporte invalorable.

b) "Considero que hay fracasos de los que no se vuelve...". De ningún fracaso se vuelve, porque todos quedan inscriptos en el registro de la historia, pasado o como quiera llamarlo. De todos los fracasos se puede volver porque siempre existe la posibilidad de aprender de ellos y transformarlos en futuros aciertos (no diría éxitos). Así que, genéricamente hablando, depende del punto de vista, ¿no?

c) "Considero que hay ... riesgos cuya estrategia de contingencia es la vida misma". Sí, sin duda. Y si no, pregúntenle a cualquier soldado de cualquier ejército de cualquier país de cualquier mundo. Pero ¿y qué? Si después de todo, como dijo J.M. Keynes, "A la larga, todos morimos".

d) "No importa qué estuvo Ud. haciendo la última hora o día de su existencia, y si en ella fue feliz." y "Su vida no es sólo lo que Ud. está haciendo ahora, ahorita, en caso de que lo esté por agarrar desprevenido el estertor último". Es cierto, mi vida está hecha del registro de todas las cosas buenas que hice y las macanas que me mandé. Sin embargo, la filosofía del concepto expuesto apunta a que si en todo momento se vive como si ese fuera el último momento (con la intención de hacerlo bien), entonces la vida se llenará de momentos "adecuadamente" satisfechos.

e) "El éxito, la felicidad, la alegría, son simples oscilaciones analógicas de nuestro orbitar. Lo que para unos es goce, para otros será martirio". Lo de las "oscilaciones analógicas" me parece genial. Todos estamos sumidos en ciclos de ups and downs y cuanto antes lo aprendamos tanto mejor. También es cierto lo de que sobre gustos no hay nada escrito. Sin embargo, al modo de Kant: "No sé cómo las cosas son, sé cómo las conozco", puedo elegir la interpretación que hago de cada circunstancia que me toca como entorno: de ese modo puedo elegir ser más feliz... o menos. Dentro de cada up y de cada down. Idealmente, aclaro.

f) "Uno siempre queda bien con uno mismo y los demás relativizando tanto los conceptos. Ud. debe ser consultor amante del 'It depends...'". Efectivamente, ha dado en el clavo.

g) "Convénzase, la vida lo lleva a flotando a discreción como panadero en el viento. A duras penas Ud. cae sobre algunas praderas a descansar y cree, en ese momento, que fue su decisión." y "Su gen es irrevocable: ya está programado para evolucionar como lo hará, con pequeñísimas variaciones." y "Y no me venga con que el destino se lo forja uno. Sobre eso no discuto". No, no me convenzo. Me resisto. Usted quizás sea musulmán, seguidor del concepto del Corán que dice que toda nuestra vida está escrita desde el momento del nacimiento. Coincido en que la programación genética y social son muy determinantes, pero no definitivas. Existe, estoy de eso sí convencido, la posibilidad de torcer ese predestino. Sin embargo aclaro, citando a Dag Hammarskj: "The longest journey is the journey inward".

h) "El destino sin duda que está prefijado: intrascender." y "Lo único cierto es que ... desde que nacemos, comenzamos a transitar el irrefrenable camino hacia el trágico destino final. Tarde o temprano". ¡Cuánto pesismismo! ¡Cuánta tristeza! Cuánta verdad, sin embargo. ¿A qué llama "intrascender"? Si quiere decir que es muy probable que uno desaparecerá sin dejar rastro en este mundo, es posiblemente muy cierto, salvo algunos hilos de recuerdos y alguna que otra obra perecedera (a menos que uno sea de esa clase de seres humanos excepcionales que cada tanto aparecen sobre la superficie de este planeta, cosa, me temo, poco probable). Pero... en la eternidad de la existencia, cosa en la que yo creo firmemente, esta vida es en última instancia prácticamente insignificante. Al mismo modo que la película que ví ayer en el cine lo es respecto de mi vida terrenal.

i) "En el camino, escribimos blogs para ahuyentar los malos espíritus...". Sí señor. Y agradezco de corazón su compañía en este viaje.

j) "May the force be with you". And with you.

Cristy dijo...

Bien, diferido.